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Algunos viven con las incomodidades generadas por la enfermedad permitiendo que se afecte su calidad de vida. Ahora hay muchas soluciones y por eso te presentamos la clasificación, síntomas, diagnóstico y tratamientos.
LAS HEMORROIDES son venas que están en la región ano-rectal y que cuando se dilatan se convierten en varicosidades (similares a las varices en las piernas), que pueden llegar a producir diferentes tipos de molestias, principalmente dolor y sangrado. El tejido hemorroidal afectado, puede, a veces, extenderse por fuera del cuerpo; esto es el llamado ‘prolapso hemorroidal’, y es señal de un estado avanzado de hemorroides. Las causas que incrementan la aparición de esta enfermedad suelen ser el estreñimiento y los malos hábitos a la hora de evacuar, como son: permanecer mucho tiempo sentado en el retrete o hacer mucha presión o pujo para evacuar. Los antecedentes familiares también pueden influir. Si los padres o abuelos padecieron de hemorroides, puede que se tenga mayor riesgo de sufrirla. El estar mucho tiempo de pie, o cargar mucho peso, puede favorecer o empeorar los síntomas, al igual que estados como el embarazo en las mujeres, debido al esfuerzo para dar a luz. ¿Cuáles son los síntomas? Los síntomas de las hemorroides pueden incluir prurito, dolor, hinchazón, agrietamiento, sangrado y bultos sensibles y palpables en la región anal. Lo cierto es que quienes padecen de esta incomodidad, suelen atormentarse por historias sobre los largos tratamientos de hemorroides, las dolorosas cirugías, los extensos períodos de recuperación, lo que los conduce a manejar los síntomas solos o a esperar a que se curen solas, lo cual nunca sucede. La mayoría de las veces los alivios producidos por los remedios caseros y las dietas no son suficientes y se limitan sólo a ayudar a calmar el dolor por breves períodos. Pero con el transcurrir del tiempo finalmente se debe acudir al especialista. De acuerdo con estadísticas disponibles de países como Estados Unidos, al menos la mitad de la población desarrollará hemorroides en algún momento de su vida. Usualmente después de los 30 años, y en muchos casos requerirán tratamiento quirúrgico. ¿Cómo librarse de ellas?
Hasta hace poco, sólo había dos métodos principales para extraer las hemorroides: el doctor removía el tejido afectado con un bisturí (la hemorroidectomía), o colocaba pequeñas bandas de goma alrededor del área afectada para provocar la interrupción del suministro de sangre (ligadura con banda de goma), o la cirugía tradicional (la cirugía con láser y la criocirugía o cirugía en frío son técnicas que se abandonaron por ser más costosas y con muchas complicaciones). El post operatorio de ambas técnicas es muy doloroso y lento, provocando incapacidad por varios días. Hoy en día, hay nuevas y menos dolorosas alternativas para el tratamiento quirúrgico que pueden ayudar a controlar activamente este problema, en lugar de soportar la molestia causada por una permanente incomodidad. Se trata de una nueva técnica denominada PPH, que significa Procedimiento para Prolapso y Hemorroides (PPH), que se caracteriza por ser mucho menos dolorosa que el procedimiento tradicional, pues lo que hace es poner las cosas de nuevo en su lugar. El PPH esencialmente ‘levanta’ el tejido hemorroidal y lo coloca nuevamente en su correcta y original posición anatómica. Esto produce una reducción interna y externa de las hemorroides. Procedimiento breve La técnica del PPH usualmente se toma de 30 a 45 minutos, y para su realización se requiere de anestesia local, regional o general, de acuerdo con el grado de gravedad de la lesión. Gracias a esta técnica, el paciente puede regresar a su casa poco tiempo después del procedimiento y una de sus ventajas es que retornan a sus labores normales en un tiempo significativamente menor, en relación con la técnica hemorroidectomía convencional. Esta técnica se indica en las hemorroides grado III y IV y para pacientes con hemorroides grado II, en quienes ha fallados los otros tratamientos El PPH resulta menos doloroso que los procedimientos tradicionales porque es realizado en una zona del ano que tiene pocas terminales nerviosas. Los procedimientos tradicionales afectan sectores que tienen gran cantidad de nervios sensibles. Como cualquier procedimiento quirúrgico, el PPH puede presentar riesgos, razón por la cual es aconsejable hablar con el colo-proctólogo acerca de estos riesgos y discutir cuál procedimiento es el apropiado para el paciente. Las complicaciones asociadas a PPH son comparables a aquellas provocadas por la hemorroidectomía convencional. Tomado de: www.elnuevosiglo.com.co |